¿Funcionan los chatbots? ¿Compensa implementar una herramienta como esta? ¿Mejora realmente la conversión?

En el case study de hoy resolveremos estas preguntas y veremos de qué manera una marca como Freshly Cosmetics puede mejorar su experiencia de usuario y, por ende, sus ventas y beneficios.

El equipo de una de las marcas más reconocidas de cosmética actual lo tenía claro, resolver las dudas mientras los clientes realizan un pedido se convierte en algo esencial, tal y como comentábamos en una de nuestras newsletters anteriores.

“Resolver las dudas antes, durante e incluso después del proceso de compra”, pero, ¿cómo automatizar este proceso?

Así lo han logrado

El chat en vivo se convertía en un requerimiento de operadores 24 horas pendientes de las dudas de los usuarios, por lo que creyeron conveniente implementar el chatbot.

Con este mecanismo de inteligencia artificial pretendían solucionar la situación y estar pendientes en cualquier momento en el que se ejecutaran las compras de clientes.

Al integrar el catálogo de productos con el servicio y acompañamiento del chatbot de una manera potente pero simple, consiguieron aportar a la marca un incremento del 30% en la conversión de los usuarios.

Freshly Cosmetics utiliza el chatbot Oct8ne, su implementación visual es muy superior a la de otros, algo esencial para la economía de atención del potencial cliente.

Eso sí, la necesidad de incorporar agentes humanos en caso de que Oct8ne no pueda resolver las dudas se convierte en algo importante.

Aún no estamos acostumbrados a automatizar tanto nuestro contacto. Aunque, derivar o no a una persona real dependerá de hasta donde el cliente quiere llevar la automatización.

Natura, el bot de la marca, ha sido capaz de resolver hasta un 80% de las dudas de los usuarios, el 20% que queda, se convierten en consultas que, lo antes posible, resolverán los agentes encargados.

Entonces, ¿chatbot sí o no?

Nuestra respuesta es SÍ, solo con un 30% de aumento en la conversión ya debería servirnos como para implementar esta estrategia, ¿no creéis?